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Informe sobre la Situación Social en el Mundo 2011: la Crisis Social Global

En Junio del 2011, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas (ONU-DAES) lanzó su Informe sobre la Situación Social en el Mundo 2011. Dicho informe se enfoca en las consecuencias de la crisis económica mundial de 2008-2009, y en particular profundiza sobre las implicaciones sociales de la crisis.

El informe bienal comienza acentuando que durante el período 2008-2009, el mundo sufrió la peor crisis financiera y económica desde la Gran Depresión de los 1930s. Asimismo, el informe indica que la crisis del 2008-2009 tuvo sobretodo implicaciones severas en los países donde los sistemas sociales de protección eran débiles lo cual ocasionó un revés en el progreso logrado hacia alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y otros objetivos de desarrollo internacionalmente concordados. Según Jomo Kwame Sundaram, el Subsecretario General para el Desarrollo Económico, quien dirigió el desarrollo de este informe, la crisis económica nos recuerda que es esencial que las personas tengan acceso a la educación, a una vivienda, y a una buena alimentación para ser productivas y capaces de contribuir a la sociedad. Por lo tanto, es esencial que los gobiernos tengan en cuenta las implicaciones sociales de sus acciones y políticas económicas.

Como enfatizado en el informe, las Naciones Unidas estiman que la tasa de crecimiento anual se encontraba en aproximadamente 4 por ciento durante el período 2006-2007, bajó al 1,6 por ciento en 2008 y al -2 por ciento en 2009 cuando 95 países experimentaron descensos en rentas por habitante medias. Además, el informe acentúa que las consecuencias de la crisis no se pueden aún percibir en su totalidad en áreas como la educación, la salud y el empleo. Sin embargo, es claro que los índices crecientes de desempleo, así como del hambre y de la pobreza, cuyo aumento fue causado por la crisis global, afectarán a miles de millones de personas durante los próximos años.

Por lo tanto, el informe subraya que los países afectados deberían evitar tomar medidas de austeridad restringentes [1] y más bien aprovechar para hacer que los sistemas de protección social universal y los programas activos de generación de empleo se conviertan en programas permanentes del desarrollo. El informe explica que al expander la protección social y facilitar el acceso a dichos programas y servicios se asegura un desarrollo más inclusivo con una demanda doméstica más fuerte y una base más sólida para el futuro crecimiento. Además, el informe recuerda a la comunidad mundial que para poder mantener una esperanza de éxito en lograr los ODM en 2015, los países ricos deberán apoyar en la recuperación social y económica de los países más pobres del mundo.

En el prefacio del informe, el Secretario General Adjunto del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, Sha Zukang enfatizó que, a pesar de ser un desafío, la crisis ofrece una oportunidad para lograr ciertos avances sociales tales como hacer de la protección social universal una realidad, reanalizar los aspectos sociales de la globalización y asegurar un crecimiento más inclusivo y sostenido. Estos logros acompañarían al compromiso de lograr un desarrollo sostenible que pueda fusionar al desarrollo económico con los avances sociales y la sostenibilidad ambiental.

Por último, como una conclusión clave, el informe recomienda que los gobiernos de los países desarrollados debieran evaluar seriamente los impactos sociales de sus medidas de austeridad. Dichas políticas no sólo reducen directamente el gasto social y contribuyen al desempleo en sus propios países, pero también ponen en riesgo la recuperación nacional y global. Asimismo, dificultan a los países pobres su lucha por proteger las ganancias que se habían logrado en el ámbito social y en acercarse a los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Para acceder al informe dar clic aquí (inglés).