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Evento paralelo de ECOSOC – Cooperación para el Desarrollo con el fin de promover la igualdad de género y alcanzar los ODM (30 de junio de 2010)

El 30 de junio, en el contexto del Foro sobre Cooperación para el Desarrollo (DCF en inglés) del Consejo Económico y Social (ECOSOC), se llevó a cabo un panel centrado en la "Cooperación para el Desarrollo con el fin de promover la igualdad de género y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)." Auspiciada de manera conjunta por los gobiernos de España y de Ruanda (nombrados recientemente codirectores del Grupo Consultivo de los ODM), el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), el Servicio de Enlace de las Naciones Unidas con las Organizaciones No Gubernamentales (SENG), el Grupo de Trabajo de Mujeres sobre Financiación para el Desarrollo y ActionAid, la discusión reunió a los participantes clave, con el fin de explorar qué se puede hacer para promover la igualdad de género y para acortar la brecha entre los tres ODM centrados en la mujer. La moderadora de la discusión fue Elisa Peter, Coordinadora en funciones del SENG.

En sus comentarios preliminares, la Directora Ejecutiva de UNIFEM, Inés Alberdi, comenzó por señalar que el DCF estaba desarrollándose en un año que vio crecer un interés cada vez mayor en la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Se llevaron a cabo varios encuentros internacionales de importancia y se adoptaron nuevas iniciativas para promover el progreso de los ODM relacionados a la cuestión del género, incluido un Plan de Acción Conjunta de las Naciones Unidas sobre salud materno-infantil. Aún así, argumentó, para que el impulso se mantenga, deberá ser acompañado de fuertes alianzas a nivel global, comenzando por la alianza mundial para el desarrollo esbozada en el Objetivo 8. También deberán considerarse varios temas estructurales que apuntalan la persistencia de la pobreza y la desigualdad. Sostuvo además que el DCF es un buen foro de políticas, en el que los actores del desarrollo pueden discutir estos temas.

Juan López Dóriga Pérez, Director General de Planificación y Evaluación de Políticas para el Desarrollo y Ministro de Asuntos Exteriores de España, destacó la centralidad de la igualdad de género en el logro de todos los ODM. Asimismo, mencionó algunas de las iniciativas que cuentan con el apoyo del gobierno español en el área de género y de los derechos de las mujeres –incluido el Fondo de UNIFEM para la Igualdad de Género, que otorga préstamos para apoyar iniciativas gubernamentales y de la sociedad civil para implementar leyes que promuevan la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer. Por otro lado, resaltó la reciente adopción del Plan de Acción de la Unión Europea para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer en Desarrollo como parte de las conclusiones del Consejo Europeo sobre los ODM. Finalmente, reafirmó el fuerte apoyo de España al rápido establecimiento de la nueva Entidad para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de la Mujer de las Naciones Unidas.

Kampeta Pitchette Sayingoza, Secretaria del Tesoro, Ministra de Finanzas y Planificación Económica de Ruanda, describió el enfoque proactivo que adoptó su país para resolver los asuntos de género y explicó los factores clave que contribuyeron al éxito de la estrategia gubernamental. En primer lugar, se revisó el marco legal y se suprimieron las leyes discriminatorias, particularmente en el área de acceso a la tierra y de los derechos sucesorios. Mientras se revisaba la Constitución, hubo también la necesidad de asegurar la inclusión de grupos marginados, especialmente de las mujeres. Se estableció un sistema de cuotas. Hoy en día, Ruanda es un país líder en lo que respecta a la representación política de la mujer. No obstante, contar con un marco legal sólido no es suficiente. Para asegurar que las mujeres tengan acceso a las mismas oportunidades que los hombres, el gobierno de Ruanda puso en marcha programas específicos en las áreas de educación, salud y economía. La Sra. Sayingoza subrayó además que es vital integrar la cuestión del género a todos lo niveles, y no confinarlo simplemente al Ministerio de Género.

Durante la discusión, los representantes de las ONG discutieron sobre el potencial del DCF y acerca de lo que éste puede lograr en términos de igualdad de género y empoderamiento de la mujer. Marina Durano, del Grupo de Trabajo de Mujeres sobre Financiación para el Desarrollo (FFD en inglés), remarcó que el DCF es un muy buen foro en el que se pueden discutir asuntos complejos, tales como un diseño de presupuestos sensible a la perspectiva de género y el rol de la asistencia. Como durante el DCF no se llevan a cabo negociaciones formales, ello deja espacio para respuestas e ideas más innovadoras. Luca de Fraia de ActionAid coincidió en que el DCF es un espacio político en el que se pueden crear consensos en torno a nuevas políticas y nuevas formas de pensar. Destacó la importancia de la coherencia de políticas en todos los niveles. Según su punto de vista, sin embargo, la discusión sobre la coherencia de políticas no debería ensombrecer la necesidad de reformas de amplio alcance en los sistemas de financiación internacional y de cooperación para el desarrollo. El Sr. de Fraia señaló la importancia de la voluntad política para traducir compromisos en acciones concretas.

Letty Chiwara, Responsable de la División para África de UNIFEM, ofreció un resumen de la reunión y subrayó los resultados clave del debate. La Sra. Chiwara mencionó que, aún en medio de un clima económico y financiero inestable, éstos son tiempos alentadores. Los desafíos para la inversión en ayuda doméstica y externa se incrementan día a día, pero la formación de la nueva entidad sobre género y el DCF proveen de plataformas productivas como para comprometer y coordinar a los actores clave, de las que debería sacarse el mayor provecho posible. Como lo demostró la discusión, algunas iniciativas sí funcionan (los mecanismos innovadores de financiamiento, los buenos programas, los mecanismos de control, etc.) y se las debería reproducir. Finalmente, se plantearon cuatro elementos necesarios para ayudar a generar progresos en el desarrollo y el empoderamiento de la mujer en los próximos años: mayor voluntad política; mayor coherencia a nivel de las políticas; marcos legales y de políticas sensibles al género, junto a planes específicos y asignaciones concretas de presupuesto; y, reformas institucionales y desarrollo de capacidades.