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16 abril 2010

El camino hacia una Declaración sobre los Derechos de los Campesinos en el marco del Derecho a la Alimentación

El 16 de marzo, el Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos presentó un estudio preliminar sobre la discriminación en el contexto del derecho a la alimentación (A/HRC/13/32) al Consejo de Derechos Humanos. El derecho a la alimentación es "el derecho a tener acceso regular, permanente y libre, ya sea directamente o por medio de compra en dinero, a una alimentación adecuada y suficiente cuantitativa y cualitativamente, que corresponda a las tradiciones culturales de la población a la que pertenece el consumidor y que garantice una vida física y mental, individual y colectivamente satisfactoria y digna libre de miedo"(A/HRC/7/5, párr. 17).

Este derecho está protegido por el derecho internacional humanitario y los derechos humanos, está incluido en el artículo 11 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), en el artículo 12 de la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) y en el artículo 24 y 27 de la Convención sobre los Derechos del Niño (CRC).

El estudio realizado por el Comité Asesor presenta ejemplos de discriminación en el contexto del derecho a la alimentación, incluyendo la discriminación en términos de legislación, desigualdades entre las regiones y discriminación contra los grupos más marginados y vulnerables. También se centra en las políticas y estrategias de lucha contra la discriminación, que se utilizan o podrían llevarse a cabo con el fin de luchar contra ésta. Finalmente, aborda las buenas prácticas que están siendo aplicadas por los Estados y otros actores.

El estudio hace referencia explícita a la Declaración de los Derechos de los Campesinos: mujeres y hombres, aprobada por La Vía Campesina en junio de 2008. El informe del Comité Asesor señala que "los campesinos, al igual que todos los seres humanos, benefician de la protección de los derechos consagrados en los instrumentos universales para la protección de los derechos humanos... Sin embargo, estos instrumentos siguen siendo claramente insuficientes para proteger plenamente los derechos de los campesinos y hacer frente a la discriminación contra los campesinos, quienes han sido histórica y socialmente discriminados en muchos países."

Según el informe, la Declaración de los Derechos de los campesinos es un ejemplo importante de la estrategia de lucha contra la discriminación que podría mejorar la protección del derecho a la alimentación. La Declaración reafirma el derecho a la vida y a un nivel de vida adecuado (art. 3); el derecho a la libertad de asociación, de opinión y expresión (art. 12) y el derecho a tener acceso a la justicia (art. 13). Sin embargo, también añade nuevos derechos, incluyendo el derecho a la tierra y el territorio (art. 4), el derecho a las semillas y los conocimientos y prácticas agrícolas tradicionales (art. 5), el derecho a los medios de producción agrícolas (art. 6); el derecho a la información y la tecnología agrícolas (art. 7); la libertad de fijar los precios y mercados para la producción agrícola (art. 8), el derecho a la protección de los valores locales agrícolas (art. 9), el derecho a la diversidad biológica ( arte. 10), y el derecho a preservar el medio ambiente (art. 11).

En un comunicado de prensa poco después de la Cuarta Sesión del Comité Asesor los días 25-29 de enero, La Vía Campesina acogió con satisfacción el reconocimiento previo de la ONU de la función y los derechos de los campesinos y pequeños agricultores en el mundo. Henry Saragih, Coordinador General de La Vía Campesina, dijo a este respecto: "Es un paso muy importante para la defensa de nuestros derechos. Instamos a todos los países miembros a adoptar esta declaración durante la sesión de marzo del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Estamos pidiendo un nuevo marco jurídico con normas claras para reconocer los derechos básicos de más de 2,2 millones de campesinos en el mundo".

En el período previo a la presentación del informe de la Comité Asesor al Consejo de Derechos Humanos, la Academia de Ginebra del Derecho Internacional Humanitario y los Derechos Humanos y el Centro Europa-Tercer Mundo (CETIM) organizaron el 8 de marzo una reunión sobre "Una Nueva Iniciativa para la Protección de los Derechos de los Campesinos".

Este encuentro, que reunió a gobiernos, las Naciones Unidas y a representantes de la sociedad civil, incluyó una presentación del Relator Especial de la ONU, Olivier de Schutter, sobre su último informe. Una mesa redonda incluyendo oradores clave, como S.E. Jean Feyder (Embajador de Luxemburgo ante las Naciones Unidas), el profesor Jean Ziegler, el Comité Asesor del Consejo de Derechos Humanos, el Dr. Christophe Golay (Coordinador Adjunto del Proyecto de DESC, ADH), Henry Saragih, Coordinador General de La Vía Campesina y Sandra Ratjen, Coordinadora de Promoción y Políticas Internacionales de la Organización Internacional de los Derechos Humanos por el Derecho a la Alimentación (FIAN).

Al presentar su informe, el Sr. de Schutter destacó que la marginación de los campesinos no es un fenómeno nuevo. Ya durante las primeras etapas del proceso de industrialización de Europa, los campesinos estaban bajo amenaza. Sin embargo, hoy en día, las circunstancias han cambiado y las amenazas se producen a mayor escala. De Schutter identificó tres causas, incluyendo:

 La degradación de las tierras agrícolas como resultado de la especulación y adquisición de tierras. Esto genera una presión sobre la tierra, los precios aumentan, y por lo tanto los pequeños agricultores se encuentran por fuera del mercado. Se lleva a cabo la expropiación de tierras.

 La privatización de los recursos nacionales, mediante el fortalecimiento de los derechos de propiedad intelectual en semillas, así como a través de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). Esto es problemático ya que crea a agricultores más dependientes.

 El cambio de la agricultura de pequeña escala a la agricultura capitalizada. La agricultura capitalizada tiene un carácter muy competitivo. Los grandes productores tienen un papel central, y los pequeños agricultores ya no pueden competir. Se trata de un desarrollo cada vez más emergente en los países en desarrollo.

Según el Relator Especial, debería haber una mayor atención hacia la agricultura de pequeña escala, ya que es un activo para el desarrollo rural, crea empleo, y puede contribuir a frenar los flujos de migración rural-urbana. Este último es de gran relevancia debido a que hoy en día 1,2 mil millones de personas viven en barrios marginales y este número es probable que aumente en unos 2 mil millones para el año 2030. Además, señaló que la agricultura a pequeña escala está en mejores condiciones para conservar el suelo y es más sostenible; sin embargo, requiere protección, preferiblemente a través de un enfoque de derechos humanos.

El informe del Relator Especial está disponible online.

Moderando la mesa redonda, Feyder señaló que principalmente en los países del Norte, pero también en Brasil, la agricultura se ha caracterizado por su expansión. Sin embargo, en el Sur la tendencia es al estancamiento. Esta desigualdad se refleja también en las cifras de producción. Parte del problema es que los agricultores de los países del Norte reciben apoyo de sus gobiernos en tiempos de necesidad, mientras que en el Sur los agricultores no tienen éste lujo.

Henry Saragih explicó el proceso detrás de la creación de la Declaración sobre los Derechos de los campesinos, dejando claro que los pequeños agricultores no tienen la culpa de los más de mil millones de personas que actualmente padecen hambre. Son las grandes corporaciones transnacionales (FTN) las que controlan la producción y distribución de alimentos. También señaló que no es sólo un problema de los países del Sur, sino también para los países del Norte. Por lo demás, reiteró la posición de Olivier de Schutter sobre el carácter sostenible de la agricultura en pequeña escala, pues un gran porcentaje de las emisiones de carbono procedentes del sector agrícola son creadas por las grandes empresas agrícolas y no por la agricultura en pequeña escala.

Sandra Ratjen se mostró positiva dado que la Declaración sobre Derechos Campesinos había recibido algún tipo de reconocimiento inicial en el marco de las Naciones Unidas, pero también pragmática y consciente de la excesiva duración del proceso para obtener una Declaración aprobada por los Estados miembros de la ONU. FIAN comenzó a trabajar con La Vía Campesina en una campaña sobre la reforma agraria en 1996-1997. Durante este proceso, numerosos violaciones de los derechos de los campesinos se hicieron más evidentes. Destacó que los campesinos son a menudo las primeras víctimas, pero también la primera solución: ellos son los que pueden producir los alimentos, los campesinos tienen la responsabilidad de alimentar al mundo, y los campesinos locales son más responsables que las grandes corporaciones. La crisis alimentaria no es nueva, pronunció Sandra Ratjen, sino que ya existía en las zonas rurales. Sólo cuando el hambre llegó a las ciudades, los Estados comenzaron a actuar en consecuencia.

Ratjen también señalo que "no solucionaremos el hambre en el mundo si creamos hambre" al desplazar a los pequeños agricultores. Con el actual modelo agrícola, todas las inversiones reubicarán a las personas, aumentaran los monocultivos, los grandes proyectos de infraestructura, lo cual demuestra la necesidad de un nuevo modelo de desarrollo agrícola.

El Sr. Feyder reiteró su punto de vista sobre la crisis alimentaria. Señaló que la mencionada crisis sólo se hizo visible a raíz de la movilización y la protesta de personas que padecían hambre en las ciudades. Esto se relaciona con el tan comentado sesgo/prejuicio urbano o la brecha cultural en desarrollo, lo que hace a los habitantes rurales más o menos invisibles. Refiriéndose una vez más el informe del Comité Consultivo, el Sr. Feyder repitió algunas conclusiones clave. En primer lugar, los agricultores de pequeña escala afectan menos al medio ambiente. En segundo lugar, el acceso a la tierra es clave para asegurar a los campesinos la capacidad de cultivar. Por último, destacó que es hora de ver las realidades.

En respuesta a una pregunta de la audiencia, el Sr. Ziegler reiteró que es importante conseguir finalmente una Convención de los Derechos de los Campesinos, seguida de un protocolo que explique las obligaciones específicas y detalladas de los Estados en este sentido y que formalice los derechos de los campesinos. Además, debería crearse un Comité especial al que los países mantengan informado con regularidad para asegurar su responsabilidad y rendimiento de cuentas, así como un protocolo adicional al que puedan dirigirse las víctimas de violaciones de derechos.

El representante de Cuba subrayó que su país apoya plenamente el derecho a la alimentación, incluidos los derechos de los campesinos en este contexto. Cuba está trabajando activamente en un proyecto de resolución sobre el derecho a la alimentación, que incluye una referencia al estudio realizado por el Comité Asesor, incluidos los derechos de los campesinos.

El representante de Suiza señaló que el futuro es siempre difícil de predecir. No hay una sola solución para las diferentes crisis que han impactado el mundo. Y, en efecto, los derechos están siendo violados. Así pues, recomendó el uso de los mecanismos de derechos existentes "para luchar por los derechos de los campesinos, y no esperar a la adopción de una declaración expresa o de la Convención, ya que esto podría tomar años.

Lea también: The rights of peasants to strengthen the human rights framework

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